miércoles 10 de marzo de 2010

El mal


Las plegarias del mudo

son soliloquios en aceite

Los colores y las formas

son signos sofocados para el ciego.

Sobre llamas yace el sordo

a quien la música deleita entre sus dedos.

Pero la peor calamidad es ser poeta.


Ya que...


El mudo advierte el anhelo en su alma

La ceguera pierde el roce real y percibe

Y en el silencio se encuentra la rima perfecta.


Pero el poeta...

sin padecer alguna incapacidad

carga el peso de escribir mortalidades,

y muere sin descifrase como lo que es:

“un sordo de verdades palpables”.



Lucas Luján


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